Por un puñado de piñones

La noticia corrió como la pólvora en los principales medios de comunicación del país. “La cocinera revelación y reciente ganadora del prestigioso precio ‘Piñón de Oro’, Noemí Alcolea, ha fallecido a primera hora de la tarde tras haber ingresado ayer en un centro hospitalario. Todo parece indicar que su muerte se debe a una intoxicación alimentaria”.
Minerva lanzó el mando contra la televisión. La situación se le había escapado de las manos. Demasiado. Tan solo quería darle un escarmiento. Todo por un nombre.
Como una niña pequeña esperando el paso de los Reyes Magos, Minerva contaba los días que quedaban hasta el 23 de abril, día del libro. Se imaginaba entre la multitud de gente firmando y dedicando ejemplares. Aún no lo había visto impreso. Y se llevó una sorpresa mayúscula nada más ver el libro en una de las estanterías centrales de su establecimiento habitual. ’50 recetas jamás vistas’, de Noemí Alcolea. Se le cayó el alma al suelo. Un año entero trabajando juntas, descubriendo sabores nuevos y todo el mérito iba a ser para Noemí.
Decidió darle una lección. Recordó que tenía grabadas las recetas en su ordenador e hizo una pequeña modificación. El libro de recetas tendría éxito, así que pronto saldría una segunda edición.
Noemí abrió su propio restaurante y como regalo de inauguración, decidió premiar con una beca a aquel que hiciera mejor uno de sus platos. Contó con la ayuda de Minerva, que fue quien escogió la receta a elaborar: la pizza de macarrones y pollo con esferificación de zumo de manzana. Entregó un libro a cada uno de los diez participantes y éstos se pusieron manos a la obra. Una vez finalizada la hora del concurso, Noemí se dispuso a catar los platos para decidir al ganador. Pero una vez los hubo probado todos, la cocinera cayó redonda al suelo y empezó a ponerse roja y a tener convulsiones. Fue evacuada rápidamente al hospital, pero no se pudo recuperar y falleció al día siguiente.
Los análisis toxicológicos realizados a las pocas semanas revelaron que la causa de la intoxicación mortal fue la ingesta de piñones, alimento al cual era alérgica. Después de interrogar a los diez concursantes, éstos declararon que para cocinar el plato se ciñeron estrictamente en lo que estaba escrito en el libro de recetas. Pero la opinión pública se preguntaba, sí Noemí era alérgica a los piñones, ¿cómo es que los incluyó en sus recetas?
Como buena cocinera, Minerva sabía que la venganza se sirve fría.