¿En qué nos estamos conviertiendo?

Hará cosa de un par de semanas, un bebé de 28 días moría en un hospital de Barcelona tras recibir una paliza de sus padres; ayer mismo, encontraron a otro recién nacido en un contenedor de basura en Madrid. Afortunadamente parece que se recupera sin problemas. No hace mucho, se vieron vídeos de una profesora de guardería pegando  a niños muy pequeños…

¿En qué nos estamos conviertiendo? ¿Qué daño puede hacer un bebé para que sus propios padres acaben con él? ¿No dejarlos dormir por la noche? ¿Llorar? ¿Será por qué esa es su única manera de quejarse y expresarse? ¿Qué excusas pondrán ante la justicia?

Si no quieren niños, para qué los tienen. Un bebé es una vida humana y no un objeto cualquiera que ‘ahora lo quiero ahora no lo quiero’.

Si no quieres niños, no los tengas. Existen muchos métodos para evitar un embarazo no deseado. Si ya no hay remedio, está la pastilla del día después y el aborto (sí, este es un tema delicado, pero no voy a entrar). Y si tiras para delante y sigues sin quererlo (no entiendo como después de nueve meses de engendrar una persona no se le coge ni un ápice de cariño y hablo desde al inexperiencia en el tema), pues que menos que llevarlo a una casa de acogida o dejarlo en la puerta de un hospital o iglesia… ¿Acaso no merece el bebé una segunda oportunidad? ¿Qué pensaran de todo esto las miles y miles de familias que por un motivo u otro no pueden tener hijos?

Claro que al niño se le puede dar un cachete y también castigarlo, tampoco hace falta consentirlo, pero todo tiene un límite.